“Las mejores imágenes son aquellas que retienen su fuerza e impacto a través de los años, a pesar del número de veces que son vistas” Anne Geddes

Uno de los usos tradicionales de la fotografía ha sido la de retratar a los miembros de la familia. ¿Quién de nosotros no tiene fotos de cuando éramos pequeños? Esas fotos son algo preciado que nos encanta volver a ver. Un reportaje fotográfico de nuestros hijos es un recuerdo único que adquiere más valor a medida que pasan los años. El tiempo pasa muy rápido y cuando nos damos cuenta los pequeñines de la familia ya han crecido, pero a través de las fotografías podrás revivir cada momento como un instante presente, porque esa es la magia de la fotografía,  detener el tiempo en cada imagen.

Mi trabajo consiste en obtener esas imágenes que se convertirán en el mejor recuerdo y hacerlo de una manera relajada, sin forzar situaciones o poses, permitiendo que la relación que existe entre los miembros de la familia fluya con naturalidad.

La sesión puede ser en vuestra casa o en exterior, elegiremos un lugar donde os sintáis cómodos y los peques puedan disfrutar libremente. La duración de la misma dependerá de si optáis por una sesión standard (aproximadamente 2hs) o un día completo en familia (7-8hs).

 

Aproximadamente dos semanas después la sesión os entregaré las fotos editadas en alta resolución en una memoria USB.

Si estáis interesados poneros en contacto conmigo, estaré encantada de conoceros y elaborar un presupuesto ajustado a vuestras necesidades.

Podéis ver mas fotos en la galería